La Fuente es un antiguo barrio del centro que es bastante pequeño en comparación con otros. Se formó casi desde el principio de la población de Tegucigalpa y su nombre se lo debe a que en esa zona existían varios nacientes de agua y en uno de ellos se construyeron pilas de captación; un barrio que pese a su corta dimensión es sitio donde ocurrieron y ocurren muchas de las historias que los tegucigalpas recuerdan…

La casa de mármol al pie de la Lempira

La Cuesta Lempira, es sin duda un sitio que nos trae recuerdos a muchos. Su empinada pendiente no era limite para que no nos atraviéramos a jugar sobre esa calle que más parece tramo de montaña rusa que otra cosa, similitud que hizo que muchos arriesgaramos la vida en ella, algunos de forma consciente y otros inconscientemente.

Esa cuesta era para todos, un buen grupo al que le resulta inolvidable la cuesta eran las víctimas de los temerarios “maestros conductores” que ponían a sus aprendices a prueba en semejante pendiente y donde más de alguno quedó embarrado en alguna fachada de las casas de abajo; otros locos como mis vecinos que ponían sus bicicletas en la cúspide de la cuesta y se dejaban venir sin frenos, pero el más memorable de todos era La Piraña, quien se acostaba sobre el pavimento y se dejaba venir rodando sobre su eje hasta la Casa de Mármol de la esquina de abajo sobre la Calle La Fuente, todo a cambio de una semita de a 30, no le importaban las magulladuras y moretes: lo importante era la semita.

La mera fuente está ahí

Bajando un poco hacia el centro y sobre la Calle La Fuente se encuentra la razón del nombre del barrio y la calle, una fuente que se conoce desde el principio de la población de Tegucigalpa y de donde en la década de los 70 muchos de los locatarios del mercado Los Dolores se abastecían de agua. No se si era agua potable, pero un tío me contaba que en el primer cuarto del siglo XX dicha agua era segura para tomar, aunque la que yo conocí era un estanque lleno de bumbulunes y con paredes llenas de esas “lamas” de hongos que se forman cuando hay humedad permanente.

Ya para los 80–si no me equivoco–remodelaron el estanque, colocaron la cabeza de un León por donde se supone debería salir el agua de la fuente, pero del león no sale nada y el depósito está sellado…a saber que pasó con este naciente.

A llorar a La Dalia

Justo al lado de la fuente existe una antigua edificación en la cual se han ubicado varios institutos, pero el inquilino más memorable y del cual se originó una expresión muy tegucigalpense fue una funeraria llamada “La Dalia.”

No recuerdo si este fue el primer o segundo local donde se situó dicho negocio, pero lo que si recuerdo es que cuando una persona se ponía a renegar los otros le decían “A llorar a La Dalia” en clara alusión a la tradición de las lloronas que se pagaban para llorar a muertos ajenos.

La Fuente en 1961 – Foto de Sebastian Siercke

En blanco y negro y a color, el tiempo no parece haber pasado por esta calle, casas de muy lindos acabados, edificios de apartamentos a ambos lados, personas de hoy y de ayer como don Miguel y su pulpería que se ubicaba en el garaje de la casa, como doña Blanca y Rodolfo Caracciolli, como los Gemelos, los Gallardo, los Fernández, los Gálvez, los Rosa, los Landa Blanco y los Soto. Recuerdos lindos que van desde los cubos de hielo que vendían en la Soto hasta las vistas que le comprábamos a doña Blanca, un barrio lindo de Tegucigalpa donde el paso del tiempo no se siente y donde la piraña rodó por la cuesta Lempira a cambio de una semita de a 30.


3 Responde a “El inolvidable Barrio La Fuente”

  1. Si alguien pudiera identificar el Edificio Landa Blanco en la foto de Sebastian Siercke, se lo agradeceria. Vivi de nino en ese edificio y un poco mas arriba ya adolescente. Gracias!

  2. Se le olvido mencionar las familias Irias,Guerrero,Matamoros,los Rosa y por supiesto los Revalo pero muy lindo recuerdo la pulpera la Fuente de Don Miguel y Dona Marta

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *