Con el traslado de la capital de Comayagua a Tegucigalpa y la apertura de fronteras para inversionistas realizada a finales del siglo XIX por José María Medina y Marco Aurelio Soto, muchas familias de diferentes procedencias vieron en Honduras el país de las oportunidades, y fue así como familias de alemanes se comenzaron a establecer en nuestra nación.

Amapala fue sitio de establecimiento de familias alemanas – Postal de la UNAH

La llegada de los alemanes

Desde finales del siglo XIX hasta inicios del XX, fue el período en el que la colonia alemana se solidificó y convirtió en un conglomerado con influencia económica de tal manera que familias alemanas asentadas en Danlí, Choluteca, Amapala y Tegucigalpa comenzaron a tener relevancia en tales comunidades y apellidos como Rossner, Kohncke, Motz, Schmuck, Siercke, Uhler, Dreschel, Walther y otros ya eran asociados a casas comerciales de importancia.

isla de alemanes e italianos
Casa Uhler en Amapala, foto de Radio América

La familia Uhler tenía negocios bien establecidos en Amapala y Tegucigalpa, y ambos fueron muy famosos, en el caso de Amapala porque se dijo por mucho tiempo que Albert Einstein en 1931 se había hospedado con dicha familia, hecho que hasta hace un año se logró establecer que en efecto Einstein sí estuvo en Amapala, pero el científico jamás visitó tal residencia

Casa Uhler en la década de 1950

Ya en Tegucigalpa, y sobre la avenida Salvador Mendieta, en la década de 1940 los Uhler abrieron una de las tiendas de mayor prestigio de la ciudad, artículos importados de la mejor calidad dispuestos al público en una zona próxima a la Casa Presidencial y con vecinos como la Singer, El Capitolio, La Urbana y otros negocios.

La antigua Casa Uhler

Ya para principios de la década de 1980 la Casa Uhler dejó de funcionar y su edificio fue ocupado por el recientemente creado Registro Nacional de las Personas, luego se convirtió en una tienda de  electrodomésticos y finalmente como tienda por departamentos, por fortuna los cambios en los interiores han recibido pocas reformas y los exteriores se mantienen, muchos recuerdan con nostalgia la desaparecida Casa Uhler.


Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *