Con el paso del tiempo la decoración de navidad en nuestras casas más parece una foto estadounidense o europea que algo nuestro. Antes se perdía el niño Jesús pero ahora se perdieron los nacimientos y las chiribiscas de navidad. Es buena ocasión para recordar a los casi extintos y a la espera que así como el niño Jesús reaparece antes de nochebuena, así reaparezcan nuestras tradiciones de antaño.

Chiribisca
Chiribisca

¿Qué son las chiribiscas?

Asumiendo que es una tradición en vías de extinción lo más correcto es enseñarle a los que desconocen de ella, lo que es una chiribisca. Es en realidad un pequeño árbol seco, mejor dicho arbustos de ramas secas y consistentes las que son capaces de soportar pequeños pesos como el de los adornos de navidad.

Estos arbustos se encuentran por todos lados en especial en las afueras de la ciudad, y son gratis. Si usted quiere uno, el único inconveniente es que prepararlas es un trabajo bastante complicado si no tiene experiencia. Se le deben retirar las ramas más pequeñas y debe darles forma dejando solo las ramas más robustas…bueno, eso es si se quiere ahorrar unos Lempiras.

chiribisca

Presumo que la tradición de la chiribisca ha de tener algún precedente indígena porque los mismos árboles de navidad se utilizan en Guatemala, El Salvador y Honduras, aunque en nuestros países hermanos se les conoce como “Chiribiscos.”

Es evidente que los indígenas nuestros ni siquiera sabían quién era Jesucristo, pero tuvieron obviamente una fuerte influencia de los colonizadores quienes en algún momento popularizaron “el árbol de navidad” cuyo origen se supone fue en Alemania allá por 1605. Es así que la tradición del árbol fue objeto de una “tropicalización” y nada mejor que con arbolitos que crecen silvestres y abundan en nuestro país.

Pero volviendo al centro, y volviendo a las chiribiscas de Tegucigalpa…

Estas no eran en un inicio un símbolo de estatus (como algunos piensan), todos las hacían en casa, ricos y pobres. Eran pocos los que hacían sus árboles utilizando pequeños pinos que cortaban en las afueras de la ciudad. Sobre esto de los pinos, mi mamá me contaba que la primera vez que vio un pino como árbol de navidad fue en la casa de unas amigas alemanas apellido Rosner justo en el Barrio La Leona; ella dijo sentirse maravillada al ver que colocaban candelas en vez de focos y adornaban el árbol con cintas, uno de los recuerdos de su niñez que más ternura le provocaba. Esto sucedió quizá alrededor de los años 40, una de las raras excepciones en la capital de aquel entonces.

Ya en épocas más recientes, y como dije que la chiribisca era la tradición popular, usted podía encontrar miles de chiribiscas a la venta ahí por el Estadio Nacional, así como en las afueras de los mercados, las vendían ya pintadas en blanco y con una base de un cuadrado de madera que por lo general era incapaz de soportar el peso del árbol por lo que al final uno conseguía una lata de pintura vacía, la rellenaba con piedras y ahí terminaba “sembrado” el que sería el árbol de navidad.

¡Y es que el ingenio en la decoración era enorme! Algunos forraban las ramas con algodón; supongo que los cipotes que lo hacían terminaban odiando la navidad porque ha de haber sido un trabajo enorme. Otros compraban pintura en spray de color plata y los más aventados las pintaban de dorado y recuerdo haber visto más de alguna verde.

Luego de la colocación de musgo que terminaba colgando de las ramitas y una gran cantidad de luces que serpenteaban entre adornos hechos a mano utilizando cartón pintado, al final quedaban verdaderas obras de arte donde ni una chiribisca era igual a otra por lo que todos terminaban teniendo chiribiscas “originales”.

El paso del tiempo, lo práctico, la globalización y sobre todo la falta de identidad, hicieron que la gente viera “con desprecio” aquellas ramas secas y los adornos hechos a mano y los fueron sustituyendo por árboles de navidad plásticos “made in china”, cuyos dueños terminaban presumiendo de ellos, aunque la verdad era y es, que terminaban teniendo árboles iguales a miles, árboles que perdieron su encanto por más adornos caros y vistosos les pongan, árboles sin identidad alguna.

Lindos recuerdos espero haber despertado, espero que también el deseo de presumir lo nuestro, de darle a las nuevas generaciones la oportunidad de conocer como se pasaban las navidades de antes.


3 Responde a “¿Qué son las Chiribiscas?”

  1. Hola es muy lindo recordar esos tiempos q se han qedado atrás del todo yo viví esa época me daba gusto ver el árbol de pino aparte de la fragancia a pino y lo chistoso esq le poníamos globos y con el aire se rebentaban era divertido Y cómo no había energía se le ponía lluvia para q brillara tiempos lindos

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