El Casco Histórico del Distrito Central fue por décadas el lugar donde se realizaban todas actividades sociales de los capitalinos, desde bailes en el Chico Club hasta la época de la música disco, temporada donde los jóvenes y adultos departían en varios centros nocturnos que lograron convertirse en legendarios.

La influencia estadounidense llevaba a los jóvenes a buscar sitios donde se pudiera disfrutar de música de moda aprovechando la oportunidad para salir con su pareja y amigos. Fue así que a principios de los 70 abrió sus puertas El Barón Rojo, el que estaba localizado en la zona de Palmira muy cerca del Guanacaste. Esta disco fue predecesora de Bocaccio 2000, localizada frente a lo que era el Banco Nacional de Fomento, hoy BANADESA, en Comayagüela. Esta disco fue la que marcó la pauta en tecnología ya que incorporó una pista hidráulica iluminada que subía y bajaba envuelta en un ambiente lleno de humo, una maravilla que se convirtió en una atracción única en la ciudad y que solo competía con Mau Mau de San Pedro Sula con su pista en forma de jaula y que rotaba al ritmo de las luces.

Los años pasaron y la música del momento evolucionó a la disco, y fue precisamente en su época dorada cuando abrió sus puertas More Disco Dancing, localizada en las cercanías del Parque Finlay y que constaba de varios niveles donde cada quien escogía el ambiente que le resultara más placentero, nombre que venía del éxito de 1976 More, More More, de Andrea True Connection.

Y es que ir a la Disco no era un evento cualquiera. Todo mundo se ponía catrín luciendo sus mejores atuendos; las mujeres con sus peinados exuberantes, vestidos de colores y sus zapatos de tacón alto, perfumadas de pies a cabeza dejando una estela de encanto a su paso; en cambio los varones con sus camisas manga larga y de vuelos abiertas a mitad del pecho para exhibir su virilidad, algunos con saco sin corbata y otros llevando por encima sus chalecos, todos bien peinados y algunos luciendo su afro y el peine de varitas metálicas. En la cuadra ya sabían que ibas a la Disco cuando lucías así…no era algo que se tomara a la ligera como ahora que solo es de ponerse unos jeans y zapato casual, algo impensable en esos tiempos. Eran eventos memorables donde muchos que leen esta nota conocieron a la pareja de su vida y con quienes bailaron pegado por horas de interminable y placentera intimidad.

Pero quien vino a popularizar las discos fue la película de Fiebre del Sábado por la Noche la que fue lanzada el 28 de abril de 1978, se abrieron otros sitios emblemáticos fuera del Casco Histórico donde El Vencedor y Rimayos fueron los que batieron récords y desplazaron a las discos que ya no estaban de moda y que se ubicaban en el Centro de Tegucigalpa.


2 Responde a “De Disco en el Centro”

  1. Buenísimo articulo Fernando Carías! Mis padres eran grandes bailarines y en sus pláticas mencionaban Bocaccio y Baron Rojo en los años 70, cuando en sus treinta y pico (y la seguridad que había en esas zonas) iban a “pegar su bailadita” con parejas amigas hasta la madrugada. Muy de moda el Hungry Fisherman que si bien no era del todo una disco, tenia buena música y algunos se animaban a bailar. Por esos dias los dueños del Hotel Honduras Maya también acondicionaron uno de sus salones y pusieron pista iluminada, ya que El Vencedor quedaba “lejísimos” al igual que Rimayos…buenas memorias de los tiempos de Donna Summer, KC and the Sunshine Band Chic y Tavares, entre otros…saludos!

  2. En los inicios de los 80 estaban tambien Ovni, El Vencedor, Casa Vieja, despues vino Copas, Domos, Castle Way, Plaza, Metro, en fin epoca en la que se pidia salir a bailar y regresar a pi3 sin que pasara nada pues no habia la delincuencia que hay ahora….Sobre todo amanecer en Brik Brak en la peatonalhasta que pasaran los primeros buses por el parque central….BUENAS EPOCAS….BONITO REPORTAJE

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *