En toda nuestra ciudad se están haciendo obras viales que buscan mejorar las condiciones de la zona en que se realizan; son a beneficio de miles de personas que transitan por ellas, son enormes proyectos por todos lados. Entre ellos, platiquemos de la reforma de la Avenida Gutemberg, conocida por todos como “La Calle del Guanacaste”, la cual se ha anunciado está próxima a inaugurarse.

Así lució por un tiempo la "Calle del Guanacaste" - Foto de Sivar 74
Así lució por un tiempo la “Calle del Guanacaste” – Foto de Sivar 74

Los trabajos actuales tienen como objetivo mejorar todas las conexiones domiciliarias de servicios públicos, reemplazo de la carpeta de rodadura, aceras, enterrar cables (que por mucho tiempo permanecieron aéreos) y muchas otras mejoras en la más ancha avenida del Casco Histórico de Tegucigalpa.

¿Valdrá la pena la obra del Guanacaste?

Es imposible dejar de reconocer el enorme esfuerzo de las autoridades y de la población que pacientemente se ha sometido a incomodidades con este proyecto y tampoco hay espacio para dudar que lo emprendido quede bien. Sin embargo, y considerando los antecedentes del comportamiento ciudadano y la falta de imposición de la autoridad, me hago la siguiente pregunta: ¿Se seguirá permitiendo el estacionamiento en puntos neurálgicos de la vía?

(Nota: Señalar los problemas sin dar soluciones es irresponsable, por lo cual estaré ofreciendo soluciones a medida que avanzamos.)

El mejor ejemplo es el punto 1; a pesar que existe un rótulo de no estacionar, todos los días, a vista y paciencia de los agentes de tránsito y especialmente a la horas pico, son muchos los carros estacionados, entre ellos carros de refrescos y de consumidores de una tienda de licores, los que obstruyen y crean un embudo en el punto de entrada Oeste de la Avenida Gutemberg.

Solución 1: Prohibición absoluta de estacionar. El que no obedezca que se vaya en la grúa, tanto en este punto como en toda la avenida.

Algo similar ocurre en el punto 2, donde a conveniencia de un supermercado, a toda hora se interrumpe el tráfico para que camiones de suministro de tal local puedan ingresar por un estrecho estacionamiento perpendicular al eje de la vía.

Solución 2: Crear horarios para que los suministros sean realizados en la noche, madrugada o a horas en que (de forma seria) se identifique que el tráfico es mínimo.

Otro punto de conflicto ocurre en el punto 3 donde buseros hacen giros en sentido anti-horario, pretendiendo ingresar a la avenida, tales giros y ante el uso de la fuerza de los conductores quienes atraviesan sus unidades ocasionan enormes obstrucciones con el consiguiente embotellamiento. Siempre ocurre en el mismo punto: un puesto de baleadas colocado en una isla de uso público que propicia que decenas de carros se estacionen de forma indebida, además de un complejo problema para los transeúntes quienes al ver ocupado el espacio público se ven forzados a caminar por la calle.

Solución 3: Eliminar la conexión de la calle en diagonal con la Gutemberg.

Otro problema ocurre en el punto 4, donde puestos de venta además de invadir las aceras, prolongan sus actividades hacia la calle, y conste que ahorita que no se abre la vía ya están en la calle.

Solución 4: Poner las reglas claras ya que nadie se opone al justo derecho de los vendedores para ganarse la vida pero esto no le da el derecho a nadie de pasar sobre los demás y sobre la conveniencia colectiva.

En el punto 5 donde se encuentra una venta de ventanas, es normal ver los carros estacionados que cargan los vidrios con el consiguiente perjuicio para el transito.

Solución 5: véase solución 2.

Estos entre otros detalles tienen el siguiente impacto: restricción de movimientos para vehículos y transeúntes, reducción de la capacidad de la vía que pasa de 4 carriles a 2, focos de contaminación de todo tipo–entre ellas contaminación acústica ocasionada por los pitos de los carros y de los buses que suenan sus bocinas de forma irresponsable–lo previo más el perjuicio del aumento del consumo de combustible de los vehículos que por ahí transitan.

De no poner soluciones estrictas para corregir lo previo volveremos a lo mismo, una avenida conflictiva donde priva el desorden y donde de nada servirá la inversión porque lo único que se logrará es poner bonito el sitio por unos días y nada más que eso, a cambio de a saber cuantos millones de inversión que de no corregirse lo previo será un gasto, un gasto que no vale la pena.

¡Hay que hacer que valga la pena la reforma, ya!

Posdata curiosa, departe de un residente del centro: no olviden limpiar los postes que queden y colocar basureros que impidan que los pepenadores saquen la basura porque ese es un problema enorme en nuestra capital.


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